Saltar al contenido

10 tips para prevenir malformaciones en el embarazo

Compartir en facebookDecálogo

anti malformaciones en gravidanza


La Asociación Italiana para el Estudio de las Malformaciones (ASM), fundada en 1981, es hoy en día un punto de referencia nacional para la investigación, la prevención y el tratamiento de las enfermedades congénitas y la salud de los nacimientos y de los niños. La MAPE apoya programas de investigación destinados a estudiar las causas de muchas enfermedades congénitas y a proporcionar el tratamiento adecuado para combatirlas. Desde abril de 2000 funciona el Centro de cirugía fetal experimental, la única estructura de este tipo en Italia. Desde 1988, la ASM implementa una acción capilar de prevención contra los riesgos de enfermedades prenatales y a favor de la salud en el embarazo, a través del Cable Rojo, un servicio telefónico de asesoramiento médico gratuito ofrecido por especialistas en obstetricia, genética y pediatría. La ASM ha elaborado un decálogo para un embarazo correcto.


Para todas las madres o para las futuras madres, aquí está el decálogo:


DECÁLOGO PARA UNA MATERNIDAD SERENA


1. Pregunte cuáles son los riesgos para su próximo hijo si tiene enfermedades o discapacidades en la familia, o si ha tenido abortos o embarazos difíciles.


El factor de riesgo más conocido para las anomalías cromosómicas en los niños es la edad materna avanzada. Por ejemplo, la frecuencia de niños con síndrome de Down es mayor en los hijos de madres mayores de 35 años que en los de madres más jóvenes. Sin embargo, además de la edad, hay otras situaciones en las que el riesgo de enfermedades genéticas y/o defectos de nacimiento para el feto es mayor que para la población en general. En muchos casos, este riesgo adicional puede ser identificado, incluso antes del embarazo, sobre la base de la historia personal (anamnesis) de los padres y sus ramas familiares. Por lo tanto, es útil informar a su médico sobre la presencia de enfermedades o defectos congénitos o significativos en su familia. También se recomienda informar al médico, en detalle, el historial de embarazos anteriores, especialmente si son complicados, incluyendo cualquier aborto espontáneo. También es aconsejable comprobar, para informar al médico, si existen enfermedades recurrentes, enfermedades crónicas, enfermedades raras, defectos congénitos, defectos visuales y/o auditivos, casos de retraso mental y defectos de crecimiento en la familia. Es importante no olvidar informar al médico de la presencia de una posible condición de parentesco (consanguinidad) de la pareja que, como se sabe, está asociada a un mayor riesgo de enfermedades genéticas al nacer.


2. ACEPTE si está protegido de enfermedades peligrosas para el feto; si no lo está y puede hacerlo, vacúnese.


Las infecciones siguen siendo una de las causas más frecuentes de enfermedades maternas y fetales. Se ha avanzado mucho en el desarrollo de antibióticos, vacunas y medicamentos contra los virus, pero el embarazo es una condición particular para la adquisición de muchas infecciones, que tienen un curso diferente en las distintas etapas de la gestación. Las infecciones con mayor riesgo de malformaciones fetales son la rubéola, el citomegalovirus y la toxoplasmosis.


3. Cuide su dieta: ajuste su dieta en calidad y cantidad, elimine los alimentos que puedan ser peligrosos.


Una correcta alimentación durante el embarazo, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo, es la base del bienestar de la madre y del niño. En el embarazo, la necesidad de energía aumenta con respecto a la condición prenatal, como resultado del crecimiento de los tejidos maternos (útero, tejido adiposo, mucosas genitales, mama), tanto placentarios como fetales. Una mujer embarazada debe tomar entre 200 y 300 kilocalorías adicionales por día, alcanzando un total de 2,500 a 2,800 calorías. Durante el embarazo es aconsejable hacer más frecuentes las comidas pequeñas, reduciendo especialmente la cena; limitar los alimentos poco digeribles como los fritos; beber mucha agua y comer frutas y verduras para facilitar el tránsito intestinal; reducir las bebidas carbonatadas, el café o el té para evitar la acidez estomacal.


Las vitaminas y las sales minerales son sustancias esenciales que deben tomarse con la dieta, ya que el cuerpo no es capaz de producirlas. Una dieta rica en frutas y verduras (al menos dos porciones de estos alimentos al día) puede proporcionar la cantidad necesaria de vitaminas y minerales, sin tener que recurrir a la ingesta de cuotas adicionales a través de preparados farmacéuticos. Dos minerales son especialmente importantes durante el embarazo, ya que a menudo no se suministran en cantidades suficientes sólo con la dieta y, por lo tanto, pueden requerir una cuota adicional: el hierro y el calcio. El hierro, presente en el cuerpo, se incorpora a los glóbulos rojos (los glóbulos rojos que transportan oxígeno) y es esencial para el desempeño de esta función vital. Dado que durante el embarazo el volumen de sangre que circula en el cuerpo materno aumenta significativamente, y con él también la cantidad de glóbulos rojos, el hierro tomado con la dieta puede ser insuficiente para satisfacer nuevas necesidades, causando un estado de “anemia”. En este caso, su médico le recetará el consumo diario de un suplemento de hierro. Los alimentos ricos en hierro son la carne (especialmente la carne de hígado), los huevos y las legumbres secas.
Hagamos un mito: es cierto que la espinaca contiene una gran cantidad de hierro, pero el hierro de origen vegetal es mal absorbido por nuestro cuerpo. El calcio es un componente fundamental de los huesos y los dientes, además de ser un elemento indispensable para el buen funcionamiento de los músculos y los nervios. Está abundantemente contenido en leche, yogur, queso, brócoli y legumbres. Su deficiencia en el embarazo es menos frecuente que la del hierro, y puede manifestarse con la aparición de calambres en las extremidades inferiores.


4. Evita fumar, bebidas alcohólicas excesivas, drogas; evita los rayos X en la segunda mitad del ciclo, así como al comienzo del embarazo.
Se ha comprobado que el humo del cigarrillo reduce significativamente el crecimiento fetal como resultado de las sustancias contenidas en el humo del tabaco, en particular la nicotina y el monóxido de carbono. Si no puedes parar, es muy recomendable mantener el número de cigarrillos diarios por debajo de seis. El alcohol es uno de los teratógenos más conocidos desde hace mucho tiempo. En casos de alcoholismo confirmado, el feto desarrolla el conocido síndrome de alcoholismo fetal. Sin embargo, en este caso, estamos hablando de un consumo continuo de más de 30 gramos de alcohol puro al día. Además, el consumo exagerado de alcohol interfiere con la absorción dietética de elementos importantes, como la vitamina B12 y el ácido fólico. Por otra parte, el consumo moderado de bebidas alcohólicas (75 mililitros de vino por comida) no está contraindicado. El uso de todos los medicamentos está contraindicado, especialmente en el embarazo.


5. Medicamentos ABSUMEN, en previsión o durante el embarazo, sólo por indicación médica precisa: si tiene enfermedades crónicas, haga que la terapia se adapte de acuerdo con el embarazo.
Al evaluar el riesgo farmacológico, siempre se debe tener en cuenta el tiempo de embarazo durante el cual se toman o se van a tomar los medicamentos. Un ejemplo para todos: la aspirina y los AINEs (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos), que se pueden tomar libremente durante el embarazo inicial pero que deben evitarse después del final del sexto mes debido al riesgo de cierre del conducto de Botallo, un canal muy importante que transfiere sangre desde los pulmones (que no funcionan) a otros órganos fetales más importantes. Hay que destacar la total inocuidad de los anestésicos locales y de la anestesia general: los tratamientos dentales deben realizarse sin problemas, al igual que las intervenciones quirúrgicas que no pueden posponerse. Si está tomando medicamentos para problemas crónicos, tanto orgánicos como mentales, debe planificar su embarazo con asesoramiento específico de antemano. Por ejemplo, una terapia anticoagulante con cumarínicos (como la warfarina) por vía oral está absolutamente contraindicada en el embarazo, y debe ser reemplazada por la ingesta de heparina.
Muchos medicamentos antiepilépticos en las primeras semanas de embarazo pueden aumentar el riesgo de malformaciones. Pero la evaluación de los medicamentos individuales es tan única que se requiere asesoramiento específico caso por caso (véase la posibilidad de asesoramiento telefónico a continuación). Destacamos que durante el embarazo (pero también fuera de él) debe evitarse la automedicación y, por lo tanto, cada medicamento debe tomarse bajo indicación específica y bajo supervisión médica. En caso de duda, puede obtener información específica de Red Wire of ASM, el servicio gratuito de asesoramiento médico sobre medicamentos para embarazadas que responde a los números 02/8910207 y 06/6872688.


6. Infórmese sobre los procedimientos no invasivos para evaluar mejor el riesgo de anomalías en su hijo, no sólo en función de su edad.
Hoy todos sabemos que cada mil nacimientos, en mujeres de todas las edades, pueden dar a luz a tres niños con anomalías cromosómicas. El más frecuente es el síndrome de Down, causado por la presencia de tres cromosomas 21. El primer factor de riesgo, conocido desde hace muchos años, es la edad. Gracias a ello, sabemos que para una mujer de 25 años el riesgo de dar a luz a un niño con síndrome de Down es de uno en mil quinientos nacimientos (1/1500), mientras que para una mujer de 35 años este riesgo es de uno en trescientos nacimientos (1/300). Actualmente, las pruebas disponibles, y validadas por una amplia experiencia, son el Bi-test, que se realiza a las 11-13 semanas; la medición de la translucencia nucal del feto, que se realiza entre las 11 y las 13 semanas (estas dos pruebas se pueden realizar conjuntamente, mejorando su resultado); y el Triple test, que se realiza a las 15 semanas. En la práctica, estas pruebas dan como resultado una estimación del riesgo individual, que ya no se basa únicamente en la edad, y con esta evaluación disponible la mujer puede elegir si desea considerar la realización de pruebas invasivas.


7. DESTACA la posibilidad y los riesgos de procedimientos invasivos para el diagnóstico prenatal precoz de las anomalías del niño.
Los procedimientos invasivos para el diagnóstico prenatal temprano son la recolección de vellosidades coriónicas y la amniocentesis. Ambos permiten obtener una pequeña cantidad de células placentarias o fetales sobre las que examinar directamente los cromosomas del niño. La vellosidad coriónica se recoge por medio de una aguja fina guiada por ultrasonido dentro de la placenta. La recolección del líquido amniótico se realiza por medio de una aguja más delgada, guiada por ultrasonido dentro de la bolsa que contiene el líquido amniótico y el feto. Las células así obtenidas se multiplican. Luego se analizan los cromosomas contenidos en los núcleos de estas células. De esta manera, anomalías como el síndrome de Down (mongolismo) y otras causadas por cambios en el número y la forma de los cromosomas pueden ser casi completamente excluidas. Las vellosidades coriónicas se recolectan entre las 10 y 12 semanas. La amniocentesis se realiza a las 14-16 semanas.


8. NUNCA tenga un ultrasonido completo a las 19-22 semanas: este ultrasonido puede identificar al menos el 50% de las malformaciones.
Se debe realizar una ecografía entre la semana 18 y 22 del embarazo. Este examen tiene por objeto evaluar la maduración y la morfología correcta de los diversos órganos internos del feto y de las estructuras anatómicas.


9. SABER que las diferentes malformaciones también pueden ser tratadas en el útero o después del parto en centros especializados donde planificar el parto.
Muchas malformaciones cardíacas pueden ser tratadas inicialmente en el útero evitando que el feto sufra descompensación cardiovascular y optimizando el tiempo de parto, y pueden ser operadas con gran éxito en los primeros años de la vida neonatal. Casi todas las anomalías del sistema excretor renal (cuenca renal, uréteres, vejiga, uretra) se curan sin ninguna intervención o con el cuidado adecuado. La mayoría de las malformaciones gastrointestinales requieren una cuidadosa vigilancia prenatal y pueden ser resueltas con resultados totalmente favorables después del parto, a corta o media distancia del nacimiento.


10. CONSIDERA que algunas enfermedades (especialmente las metabólicas) no diagnosticadas en el útero pueden ser detectadas mediante análisis de sangre u otras pruebas en el niño.


Las enfermedades investigadas hoy en día son: la fenilcetonuria, una enfermedad rara con un grave deterioro del sistema nervioso central debido a una grave anomalía en el metabolismo de los aminoácidos; la fibrosis quística (o mucoviscidosis), una enfermedad que provoca graves alteraciones del sistema respiratorio y gastrointestinal; el hipotiroidismo congénito, una enfermedad responsable del retraso en el crecimiento y el desarrollo neuromotor e intelectual debido a la producción insuficiente de la hormona tiroidea. La realización de las pruebas, que se realizan con unas pocas gotas de sangre de bebé, es muy importante porque, si el niño está afectado, el médico tiene la oportunidad de intervenir con tratamientos adecuados (por ejemplo, con una dieta adecuada en el caso de la fenilcetonuria) para evitar o minimizar el daño, que ya después de unas pocas semanas de vida podría ser irreversible. Además de estas pruebas de detección, ahora se pueden diagnosticar a tiempo otras dos afecciones: dislocación congénita de cadera y pérdida de audición bilateral congénita (sordera).


Para más información
:


ASM – Associazione Italiana Studio Malformazioni ONLU
S


Teléfono: 02-58.43.03.13


Silvia Casini

gpt inread-preñez-0La información contenida en este sitio no pretende ni debe reemplazar en modo alguno la relación directa entre los profesionales de la salud y el lector. Por lo tanto, es aconsejable consultar siempre a su médico y/o especialistas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies